Como vencí el miedo escénico

El afinado sentido del miedo de los humanos hizo una gran función siendo una especie joven. Nos dio la capacidad para evitar que nos devoraran las bestias. Pero es menos maravilloso cuando ese mismo sentido visceral que secuestra el cuerpo se activa ante 20 fans de música folklórica un martes por la noche en una sesión de micrófono abierto. Las manos sudan y tiemblan, se difumina la visión, y el cerebro dice: HUYE. Es el miedo escénico. En esta encantadora y melodiosa charla, Joe Kowan habla de cómo conquistó el miedo escénico.

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